El bonito cuento de la princesa desconsolada que le da un besito a una rana (menudo estómago) y se convierte en un principito, en su versión de juego de habilidad en Flash. Eres la rana que le quiere meter mano a la princesa, y deberás ir saltando por todas y cada una de las hojas del río, vigilando que no te coman los cocodrilos. Qué bonito es el amor...